La historia real detr谩s de "El Muelle de San Blas"
"Cuenta la leyenda que, en el verano de 1971, Rebeca M茅ndez ten铆a todo listo para casarse con su novio, un pescador llamado Manuel.
Cuatro d铆as antes de la boda, el hombre sali贸 de pesca y nunca regres贸. Pasaron los d铆as, meses y a帽os y Manuel no volv铆a. Rebeca permaneci贸 sentada en el muelle del puerto de San Blas, luciendo su vestido de novia, esperando el tan ansiado regreso de su prometido".
"En el muelle de San Blas", la historia de Rebeca M茅ndez que Fher Olvera, l铆der de Man谩, se encarg贸 de contar al mundo, no fue del todo exacta. "Mucho se habl贸 sobre mi madre. Lamentablemente, casi todo lo que se dice es mentira. Y, por respeto a ella es necesario que se sepa la verdad de los hechos", coment贸 su hija al portal argentino Infobae.
De acuerdo con su relato, su madre no esperaba exactamente a un marinero que la hab铆a dejado desolada. Al contrario, esperaba a alguien, cuyo nombre nunca se atrevi贸 a revelar. "Le pregunt茅 qui茅n era el amor que esperaba y respondi贸: 'Es un misterio que me llevar茅 a la tumba'", revel贸 Blanca Su谩rez.
Seg煤n la hija, la historia de su progenitora comenz贸 en Guadalajara, lugar donde creci贸 e incluso logr贸 hacerse conocida, gracias a sus dotes vocales. Pero Rebeca no habr铆a podido disfrutar de su fama. "(Durante el comienzo de su carrera) Qued贸 embarazada de m铆 y no la dejaron casarse con mi padre. La violencia con la que la alejaron de ese hombre fue desesperante. Incluso, para protegerlo, la familia de 茅l lo envi贸 al extranjero y eso llev贸 a mi madre a la locura", confes贸 Rebeca. Pese a ello, la mujer volvi贸 a enamorarse e incluso tuvo dos hijos m谩s. Sin embargo, y aun cuando comenz贸 a vestirse de novia con el af谩n de llegar al altar, el destino otra vez no permiti贸 que cumpliese su sue帽o. "Se quer铆a casar, pero ese hombre ya estaba casado. La primera vez que ella se visti贸 de novia, le cost贸 el manicomio. Le quitaron su herencia y sus ni帽os, a quienes en 1984 enviaron a Italia", afirm贸 su hija.
El 19 de septiembre de 1985, un sismo magnitud 8.1 golpe贸 M茅xico y ella logr贸 huir de su c谩rcel. "Tras el temblor, mi mam谩 escap贸 del manicomio y comenz贸 a deambular por las calles busc谩ndonos", afirm贸 Blanca, en relaci贸n a c贸mo Rebeca lleg贸 a el muelle de San Blas. "La gente estaba intrigada por saber qui茅n era esa mujer que no paraba de fumar. Comenzaron a llamarla 'la chica de humo' y no s贸lo por el cigarrillo, sino porque era como si se 'esfumara' del lugar". Aun as铆, y todav铆a sumida en la desolaci贸n, M茅ndez volvi贸 a enamorarse y disfrutar de la compa帽铆a de un hombre, que -esta vez- era varios a帽os menor que ella.
Aunque, otra vez, la mala suerte decidi贸 atacarla: su amor muri贸 en un accidente.
De esa manera, Rebeca sigui贸 frecuentando el muelle, viviendo de la venta de dulces y mu帽ecas de tela. All铆, de acuerdo con el mito, habr铆a conocido (s贸lo de vista) a Fher Olvera y 茅ste habr铆a decidido inmortalizar el cuento m谩s desolador que le contaran jam谩s. Aunque, de acuerdo con los medios locales, Rebeca s铆 lleg贸 a conocer la canci贸n y se emocionaba cuando la escuchaba. A pesar de ello, Olvera y Rebeca nunca m谩s se volvieron a ver.
En pleno San Blas, una escultura rememora el encuentro. Una especie de homenaje a M茅ndez.
Rebeca muri贸 el 16 de septiembre de 2012 a la edad de 63 a帽os en los brazos de su primog茅nita, a quien siempre hab铆a buscado. “Yo viv铆a muy lejos y una t铆a me llev贸 para que escuchara las historias que contaban de ella. Desde ese momento, mi mami nunca par贸 de decirme que, finalmente, yo fui el m谩s grande sus amores”. explic贸 su hija para clarificar la verdad sobre la historia.
"Esta es la historia real, no un mito -concluye Blanca-. A veces, as铆 son las vidas reales. Tanta desilusi贸n lleva a la locura". Porque a Rebeca tambi茅n la apodaron La loca de San Blas. Lo que nadie se encarg贸 de aclarar es que Rebeca estaba loca, s铆, pero de amor.
Y de esa locura nadie se encuentra exento.
Su muerte fue anunciada en medios de toda Latinoam茅rica, sus restos fueron cremados y sus cenizas arrojadas al mar desde el muelle de San Blas.
El oso de la oscuridad 馃惢



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