viernes, 28 de abril de 2023

La verdadera historia de la santa muerte

Un culto al amor y a la venganza.



La Santa Muerte, también conocida como 'La niña blanca' es una entidad a la que los mexicanos han adorado desde la época prehispánica. 

Aunque se cree que el culto a la Santa Muerte es una moda contemporánea que se originó en el barrio de Tepito hace apenas algunos años, esto es erróneo. En México, adorar a la muerte es tan común que incluso tenemos una festividad relacionada con este tema que se celebra los primeros días de noviembre: 'El Día de muertos'. 

Y eso no es todo, existen varios documentos y archivos históricos que indican que el culto a la muerte se remonta al México Prehispánico.

Sólo por mencionar algunos ejemplos tenemos al dios maya, Ah Puch, una deidad malévola que tiene forma de esqueleto y rostro de jaguar que está a cargo del inframundo y también a la diosa azteca Mictecacíhuatl conocida como 'La señora de las personas muertas', 'La Dama de la Muerte' o 'La Santa Muerte', nombre con el que la identificaban los conquistadores españoles. 

El templo a La Santa Muerte o a la la diosa azteca Mictecacíhuatl, se encontraba en el centro ceremonial de la antigua ciudad de Tenochtitlán.

Ahí acudían a ponerle ofrendas las personas que querían encomendarle a sus muertos para que los guiara con bien hasta alguno de los trece cielos. Sin embargo la diosa azteca también eran invocada por todo aquel que deseaba el poder de la muerte.

Los ritos con La Santa Muerte suelen estar asociados a lo esotérico, es decir a rituales y hechizos que sólo tienen sentido para quienes participan en ellos, en este caso los indígenas antes de la llegada de los españoles. 

Tras la conquista y la  evangelización, el rito a la muerte empezó a vincularse con la celebración católica de los Fieles Difuntos, formando en consecuencia un híbrido cultural que permeó en la resimbolización de la muerte y la forma en la que los mexicanos se desenvuelven con ella. 

En la actualidad, el sentimiento generalizado hacia  La Santa Muerte es de rechazo, ya que la Iglesia católica la rechaza. Además sus devotos suelen ser percibidos como personas asociadas a la delincuencia y la vida en pecado.

Para sus seguidores La Santa Muerte no es mala, aunque tampoco buena, sólo es un ente que cumple con su función equitativa, sin hacer distinciones entre un ser y otro, pues algo es seguro: nadie escapa de la muerte.




El oso de la oscuridad 🐻

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

LA PIEDRA DE INGÁ

La Pedra do Ingá está situada en el municipio de Ingá, en el Estado de Paraiba, en Brasil. Se encuentra en medio de las aguas del río brasil...